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Hoy traemos una nueva historia para nuestra sección de Me voy al MundoSe trata de la historia de Matthew, un joven británico que ha dejado de lado las excusas para viajar por el mundo.

 

Hay muchísima gente que me dice cosas como, “ojalá pudiera viajar como tú” o “me encantaría viajar pero ya estoy en la universidad/tengo una carrera”. También he escuchado cosas como, “Voy a trabajar y ahorrar y luego cuando tenga más años viajaré” o, “ojalá tuviera suficiente dinero como para viajar…

Francamente estoy hasta las narices de escuchar estas “excusas” que usa la gente para hacer lo que sea antes de atreverse a soñar. Hay mucha gente que trabaja en una sola cosa toda su vida y no conoce nada más allá de su zona de confort…

Hace un año y unos cuatro meses yo era una de aquellas personas que no se atreve a soñar. Estaba triste, no tenía ganas de hacer nada… Y entonces decidí cambiar el rumbo de mi vida. Hoy voy a contaros cómo he vivido más en un año que mucha gente ha vivido en toda su vida, y os daréis cuenta de lo fácil que es.

En el año 2013 empecé a estudiar en la universidad en Inglaterra. Antes de empezar había estudiado ingeniera de sonido durante dos años en el instituto así que naturalmente seguí con esto en la universidad. La verdad es que me gustaba bastante estar en la universidad. El curso era muy bueno, trabajaba como voluntario en un estudio, tenía amigos muy graciosos. Total. Era un estudiante como cualquiera. Pero en el fondo sabía que era feliz. Me reía con mis amigos, estudiaba como un buen estudiante, pero dentro de mi cuerpo tenía una sensación de que estaba perdiendo mi vida. Me costaba levantarme por las mañanas, me acostaba pensando en países lejanos y en historias de gente viajando por el mundo, y me preguntaba, ¿Podría hacer esto yo?

Entonces decidí que tenía que viajar, tenía que hacer algo para que no estuviera tan estancado en mi vida. Ese verano, después de acabar el primer año en la universidad, me fui a Marruecos con un grupo de desconocidos. Había encontrado un anuncio de viajes en grupos en internet y decidía atreverme a viajar sólo unas semanas con este grupo. Esto para mi fue algo bastante difícil de hacer, ya que naturalmente soy (¡o era!) una persona un poco introvertida. ¿Y sabéis que pasó?

 

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Me lo pasé genial. Conocí a gente nueva de todas partes del mundo, conocí a sitios muy muy bonitos (Marruecos es un país increíble), comí comida extraña, subí una montaña por primera vez (la segunda más alta de África) y mucho más…

Antes de irme pensaba volver a la universidad sin ninguna duda. Jamás había pensado hacer nada diferente, sólo quería ir de vacaciones y después volver a mi “carrera”. Pero mientras estaba allí en Marruecos algo cambió dentro de mi.

Recuerdo vívidamente que un día estaba pensando en la universidad y de mi vida allí en Inglaterra y de repente me entró un miedo que no puedo explicar. Y entonces me di cuenta de que no podía volver a esa vida, que tenía que seguir viajando. Tenía que tomar una decisión: O sigo viajando y viviendo una vida extraordinario o vuelvo a Inglaterra y dejo que se me pasan los mejores años de mi vida. No fue muy difícil decidir.

Cuando estuve en Marruecos un chico me habló de una manera muy fácil de viajar y ganar dinero a la vez: Ser profesor de inglés en el extranjero. Al principio me parecía algo un poco raro, ya que no era profesor ni nada, pero luego pensé que podría ser algo bueno. Además me gustaba la idea de aprender un idioma nuevo así que al final decidí hacerlo. Cuando volví a Inglaterra me puse a buscar trabajos de profesor. No os voy a mentir, fue un poco difícil encontrar un trabajo, ya que la mayoría de compañías piden experiencia y una licencia TEFL, y yo no tenía ninguno. Pero después de 2 o 3 semanas enviando mensajes, aplicando para trabajos y tal por fin encontré algo. El trabajo que se trataba de enseñar a niños en un colegio semiprivado en Barcelona. Trabajaría 24 horas a la semana pero lo más curioso de todo fue el alojamiento. Tendría que vivir con una familia nativa en su casa. Cuando me enteré de eso, no quería seguir con el trabajo. Pero después de pensármelo me di cuenta de que era exactamente lo que necesitaba. Era algo totalmente fuera de mi zona de confort y por eso algo muy bueno.

Y nada, conseguí el trabajo y me fui sin más. Dejé todo atrás, mis amigos, mi familia, mi “carrera”, todo. Y hasta el sol de hoy fue lo mejor que he hecho jamás. Si no lo hubiera hecho, no creo que lo hubiera hecho nunca.

Desde aquel entonces he cambiado muchísimo. He hecho cosas que nunca habría pensado hacer hace dos años. Trabajé nueve meses en el trabajo ese en Barcelona. Después me fui a Manzanares en Castilla La Mancha para trabajar como voluntario en una finca. Encontré el trabajo a través de una página web que se llama Workaway (Una página buenísima para encontrar trabajos voluntrarios) y desde entonces he trabajado en más sitios en España como voluntario. Después de estar en Manzanares me fui a los países balcánicos (Croacia, Bosnia, Albania, Montenegro, Macedonia) con otro grupo de desconocidos (¡ya es rutina hacer esto!). Y, cuando volví a España, empecé a hacer lo que sigo haciendo hasta hoy. Viajar en bici.

 

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Sí, hace unos 6 meses compré una bicicleta en Barcelona, puse todo lo que tenía en bolsas, las até a la bici me fui a la aventura. Antes de empezar había encontrado otro trabajo voluntario en Valdepeñas (muy cerca de Manzanares) y en lugar de irme en tren como cuando me fui a Manzanares, decidí llegar de una manera un poco más “entretenido”…

¿Y queréis saber qué pasó y cómo llegue? Pues es una historia muy demasiada larga para contaros ahora…

Ahora voy a seguir con mi viaje y mi vida, ¿Os atrevéis cambiar el rumbo de vuestras vidas como hice yo? Es más fácil que parece…

 

Contactos:

http://matsinclair.blogspot.com.es
Matsinclair17@yahoo.co.uk

 

Si quieres conocer más historias como esta, visita nuestra sección de Me voy al Mundo.

 

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