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Cuando tienes veintitantos, has exprimido tu vida universitaria y toca enfocarse hacia esa línea estandarizada a la cual se dirige la mayoría de tu entorno, pueden pasar dos cosas:

  1. Te conformas a lo que es “normal”, buscas un trabajo que, si tienes suerte es de lo tuyo, y sin darte cuenta estás entrando en un espiral rutinario, a veces cómodo, que te frenará en el momento de salir de tu zona de confort.
  2. Tienes inquietudes, el hecho de pensar que puedes entrar en este círculo rutinario te agobia, sabes que será difícil salir y decides cambiar tu rumbo. Este fue nuestro caso; ¡Teníamos ganas de salir! Pero… salir de verdad, con un billete de ida y sin llegada establecida.

Aunque ya se sabe, para una pareja joven como nosotros, con la carrera universitaria recién terminada y con los bolsillos agujereados, es fácil encontrar un destino que te guste, pero resulta más complicado que sea un sitio que te permita trabajar para llevar una vida más o menos cómoda.

Así que nos pusimos a buscar entre muchas de las opciones que existen para salir, probamos suerte con el programa Comenius, y nos lo concedieron. Gracias a esto, pudimos estar un año en Dinamarca trabajando de profesores, hecho que nos ayudó a adquirir experiencia docente, a mejorar nuestro inglés y a conocer todas las ventajas que te aporta el hecho de vivir fuera de tu país un tiempo.

Es cierto que cuando has empezado a viajar y a vivir fuera de tu país, tus inquietudes se multiplican, y lejos de querer volver a casa, buscas cualquier cosa para poder seguir viajando. Esto mismo fue lo que nos pasó, ya llevábamos un tiempo pensando en realizar algo distinto que nos permitiera ampliar nuestros conocimientos. Obviamente, nuestros objetivos iban relacionados con la educación, por lo que buscábamos experiencias que nos ayudaran a mejorar nuestro rendimiento y el de nuestros alumnos. Casualmente, topamos con una beca organizada por Peace Revolution, la cual nos daba la oportunidad de viajar a Tailandia a modo de retiro espiritual para aprender y experimentar los aspectos de la meditación desde un punto de vista científico y espiritual. Así fue como introdujimos la meditación en nuestras vidas, tuvimos la suerte de ser seleccionados para esta Beca, por lo que nos fuimos a estudiar esta disciplina a Tailandia, hecho que nos enriqueció en todos los sentidos.

 

historia de Eli 2

 

Mooktawan, Koh Yao Noi, Tailandia.

 

Todas estas experiencias, han sido la causa que nos ha llevado a no poder parar de descubrir lugares, de probar distintos destinos para empezar nuevas vidas de las cuales aprovechamos cada pequeño detalle y cada instante, precisamente por el hecho de saber que son vidas de corta duración.

Actualmente vivimos en Texas, E.E.U.U., llegamos hace 5 meses gracias al programa de Profesores Visitantes en E.E.U.U. y Canadá. No sabemos cuándo volveremos a nuestra preciosa provincia de Barcelona, lo que sí sabemos es que vamos a aprovechar todos los momentos que nos rodean, algunos de ellos buenos, otros malos, pero todos enriquecedores.

En todos los destinos donde hemos estado, siempre nos gusta agradecer a todas las personas que a veces sin quererlo ayudan, de la misma forma que tenemos que agradecer a todas las páginas, blogs o asociaciones, especialmente a Trabajarporelmundo.org, que nos facilitan información día a día y que nos han ido empujando poco a poco a realizar nuestros sueños.

De la misma forma que nos han ayudado a nosotros, nos gustaría ayudar a esas personas que quieran vivir una experiencia similar, especialmente para aquellos profesores viajeros. Para conocer todos los detalles de nuestras experiencias, podéis visitar nuestro blog 2 Maletas y 4 Zapatos.

 

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