Teletrabajo en Países Bajos: qué dice la ley y cómo pedirlo legalmente

Países Bajos se ha convertido en uno de los referentes europeos en trabajo remoto. No solo por cultura laboral, sino porque existe una base legal que permite a los empleados solicitar cambios en su forma de trabajar, incluido el teletrabajo.

Desde 2023, esta posibilidad está expresamente reconocida dentro de la legislación laboral. No se trata de una moda ni de una política interna de empresa: es un derecho regulado. Pero conviene entender bien qué significa realmente, qué no, y cómo funciona en la práctica.

Este artículo explica qué dice la ley neerlandesa sobre el trabajo remoto, quién puede solicitarlo, qué obligaciones tiene la empresa y en qué casos puede negarse.

¿Existe un derecho al teletrabajo en Países Bajos?

Sí, aunque tiene sus matices.

En los Países Bajos, los trabajadores tienen derecho a solicitar teletrabajo por ley, y la empresa no puede rechazar la petición sin una justificación objetiva. Esto se regula a través de la llamada Wet flexibel werken (Ley de Trabajo Flexible).

La clave está en el verbo: solicitar. No es un derecho automático a trabajar desde casa. Pero tampoco es una petición informal que la empresa pueda ignorar o rechazar sin más.

Desde 2023, el trabajo en remoto está incluido de forma explícita dentro de esta ley, junto a otros aspectos como horarios, jornada o lugar de trabajo.

Qué es la Wet flexibel werken (Ley de Trabajo Flexible)

La Ley de Trabajo Flexible permite a los empleados pedir cambios en tres áreas:

  • La duración de su jornada (más o menos horas).
  • El horario (hora de entrada y salida).
  • El lugar desde el que trabajan, incluido el teletrabajo.

Para poder presentar una solicitud, deben cumplirse dos condiciones:

  • Haber trabajado al menos seis meses en la empresa.
  • Que la empresa tenga 10 o más empleados.

El trabajador puede presentar esta solicitud una vez al año y debe hacerlo con al menos dos meses de antelación respecto a la fecha en la que quiere que el cambio entre en vigor.

Qué está obligada a hacer la empresa

Cuando un empleado solicita teletrabajo, la empresa está obligada a responder por escrito.

Puede:

  • Aceptar la solicitud.
  • Proponer una alternativa (por ejemplo, modalidad híbrida).
  • Rechazarla.

Pero si la rechaza, no puede hacerlo sin dar una razón objetiva y fundamentada. No basta con un “no es política de la empresa” o un “preferimos que estés en la oficina”.

La ley no obliga a aceptar todas las peticiones, pero sí impide las negativas arbitrarias.

En qué casos puede negarse legalmente el empleador

La empresa puede rechazar una solicitud de teletrabajo si existen motivos razonables relacionados con la organización del trabajo o con la naturaleza del puesto.

Por ejemplo:

  • Cuando el trabajo requiere presencia física, uso de maquinaria o acceso a instalaciones específicas.
  • Si la actividad implica atención presencial a clientes o coordinación directa con otros equipos.
  • Cuando el entorno doméstico no es compatible con el tipo de trabajo, como en laboratorios, talleres o puestos con requisitos de seguridad especiales.
  • Si el teletrabajo afectaría de forma demostrable al funcionamiento del equipo o a los turnos.

Lo importante no es la causa concreta, sino que debe estar justificada por escrito y ser coherente con el tipo de puesto.

¿Se puede pedir teletrabajo parcial o desde el extranjero?

Sí.

La ley no obliga a elegir entre oficina o remoto completo. El empleado puede solicitar modalidades híbridas, combinando días en casa y en la oficina.

También existe la posibilidad de pedir trabajar desde otro país, aunque con límites. En la práctica, el teletrabajo desde el extranjero suele restringirse a países de la Unión Europea, ya que entran en juego cuestiones fiscales, de seguridad social y de legislación laboral.

En estos casos, la empresa puede aceptar o rechazar la petición según el impacto legal y organizativo que suponga.

¿Qué derechos mantiene un trabajador en remoto?

Un empleado que trabaja desde casa en Países Bajos mantiene exactamente los mismos derechos laborales que un trabajador presencial: salario, vacaciones, protección social, derecho a la desconexión digital y demás garantías.

Además, una vez aprobado el teletrabajo, la empresa no puede retirarlo sin motivo. Solo puede revocarse si cambian las condiciones del puesto, aparecen nuevos riesgos o se modifican las políticas internas de forma justificada.

La obligación de garantizar un entorno de trabajo seguro

El teletrabajo también está regulado por la Working Conditions Act (Arbowet), la ley de condiciones laborales.

Esto implica que la empresa tiene un deber de cuidado sobre la salud y seguridad del empleado, incluso cuando trabaja desde casa.

En términos prácticos, esto significa:

  • El empleador debe informar sobre buenas prácticas de ergonomía.
  • Debe evaluar los riesgos del puesto mediante un plan de prevención (RI&E).
  • Debe asegurarse de que el trabajador dispone del equipamiento básico para trabajar de forma segura: ordenador, pantalla, silla adecuada, etc.

No se exige reproducir una oficina completa en casa, pero sí garantizar que el entorno de trabajo no perjudique la salud del empleado.

¿Puede la empresa vigilar a un trabajador en remoto?

Sí, pero también hay límites.

La empresa puede usar herramientas de seguimiento o control de actividad, pero debe:

  • Informar previamente al trabajador.
  • Explicar qué se va a monitorizar y por qué.
  • Respetar la normativa de protección de datos y privacidad (GDPR).

No se permite una vigilancia encubierta ni desproporcionada.

Compensación por trabajar desde casa

Además de poder trabajar desde casa, en los Países Bajos existe una compensación económica específica para cubrir los gastos derivados del teletrabajo, conocida como thuiswerkvergoeding.

En 2025, la compensación estaba en 2,40 euros por día trabajado desde casa, y puede abonarse de forma exenta de impuestos. Está pensada para cubrir costes como electricidad, calefacción, agua o conexión.

No es obligatoria en todos los casos, pero está ampliamente reconocida en la práctica laboral.

Por qué Países Bajos se ha convertido en un referente en trabajo flexible

El enfoque neerlandés no convierte el teletrabajo en un derecho automático, pero sí establece un marco claro que protege al trabajador frente a decisiones arbitrarias.

Esto ha generado varios efectos:

  • Mayor adopción de modelos híbridos.
  • Reducción de desplazamientos diarios.
  • Más equilibrio entre vida personal y laboral.
  • Mayor atractivo del país para profesionales internacionales.

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