Alojamiento gratis en un refugio de montaña, 400 euros en el bolsillo y un mes trabajando en remoto rodeado de paisaje alpino. Suena a broma, pero es real.
Un equipo de investigadores europeos de Eurac Research está buscando doce personas dispuestas a mudarse durante 30 días a un refugio en el Parque Nacional del Stelvio, en Italia, para participar en un estudio científico sobre cómo afecta la altitud al cuerpo humano. La convocatoria lleva apenas unos días abierta y ya ha recibido más de 160 candidaturas.
Qué tienen que hacer los voluntarios
Nada extraordinario. Y eso es precisamente lo que buscan los investigadores.
Los participantes tendrán que seguir con su vida normal desde el refugio: trabajar en remoto, mantener sus horarios habituales, comer, dormir y moverse como lo harían en casa. El equipo médico irá monitorizando la evolución de cada persona sin interferir en su rutina.
El refugio Rifugio Nino Corsi está situado entre los 2.000 y 2.500 metros de altitud, una franja que los científicos consideran especialmente interesante porque no es la altura extrema que suele protagonizar este tipo de estudios, sino una zona intermedia sobre la que todavía hay poca evidencia sólida.
Lo que quieren descubrir es si vivir a esa altitud durante varias semanas genera cambios reales en variables cotidianas: calidad del sueño, alimentación, actividad física, respuesta cardiovascular y adaptación respiratoria. No es un experimento invasivo. Es, básicamente, vivir en la montaña mientras alguien toma nota de cómo te va.
Quién puede apuntarse
La convocatoria está abierta a personas de entre 18 y 40 años que vivan habitualmente a nivel del mar. Quedan fuera fumadores, deportistas de alto rendimiento y personas con enfermedades previas relevantes, ya que el estudio necesita perfiles homogéneos para que los datos tengan validez científica.
Y el requisito clave, el que convierte esto en algo especialmente relevante para la audiencia de TrabajarporelMundo: hay que poder teletrabajar. No es una experiencia de desconexión ni un retiro espiritual. Es un mes de vida real, con reuniones, deadlines y correos electrónicos, pero con los Alpes de fondo.
Cuánto pagan y qué incluye
Los seleccionados recibirán 400 euros por el mes completo, además del alojamiento cubierto en el refugio.
No es un sueldo, está claro. Pero tampoco es el punto. Para alguien que ya trabaja en remoto y puede hacerlo desde cualquier sitio, esto es básicamente un mes viviendo gratis en uno de los parques naturales más espectaculares de Europa, con una pequeña compensación económica encima.
La investigación podría además aportar datos relevantes sobre cómo el entorno natural influye en la salud a largo plazo, algo que empieza a despertar cada vez más interés en la comunidad científica.
Teletrabajar desde la montaña de los Alpes
Hay algo en esta propuesta que va más allá del experimento en sí. Cada vez más estudios apuntan a que trabajar en entornos naturales tiene un impacto positivo en el rendimiento, la concentración y el bienestar general. Este proyecto lo lleva un paso más allá: no es solo trabajar cerca de la naturaleza, sino hacerlo inmerso en ella, a más de dos mil metros, con seguimiento médico incluido.
Si te cuadra el perfil y puedes organizarte un mes desde cualquier lugar, puede ser una de las experiencias más raras y memorables que vayas a tener trabajando en remoto.
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