Hay una imagen que lleva años circulando en internet: una casa de piedra en un pueblo italiano envuelta en buganvilla, con vistas al Mediterráneo, por el precio de una barra de pan. La realidad del programa de casas a 1 euro en Italia es más compleja que esa imagen — pero también más interesante.
Italia tiene activo ahora mismo un programa en 77 municipios de 14 regiones del país donde puedes comprar propiedades históricas por un euro simbólico. Pueblos en Sicilia, Calabria, Cerdeña, Toscana, Piamonte, las Marcas y el Lacio. Casas de piedra en entornos de montaña o cerca de los grandes lagos. El programa lleva activo desde 2008, ha beneficiado a más de mil personas y el Ministerio de Cultura italiano lo incluyó en 2026 como modelo de referencia dentro del programa PNRR Cultura.
Pero antes de hacer la maleta, hay que entender exactamente qué implica.
Por qué Italia vende casas a 1 euro
El motivo es demográfico y no tiene nada de romántico: Italia está perdiendo población. Pasó de 60 millones de habitantes en 2014 a 58,9 millones en 2024, y las proyecciones apuntan a 57,9 millones para 2030. La tasa de fertilidad es de 1,18 hijos por mujer — muy por debajo del 2,1 necesario para mantener la población estable. Y la mayor parte de ese declive se concentra en los pueblos rurales y de montaña del sur y del interior.
El resultado son casas vacías, calles desiertas y economías locales que se apagan lentamente. Para frenar ese proceso, los ayuntamientos empezaron a ofrecer las propiedades abandonadas de sus núcleos históricos a precio simbólico a cambio de un compromiso: rehabilitarlas y quedarse a vivir.
Dónde están los 77 municipios
El programa nació en 2008 en Salemi, Sicilia, tras el terremoto de 1968 que dejó el pueblo prácticamente deshabitado. Desde entonces se ha extendido por 14 regiones del país.
Las regiones con más municipios participantes son Sicilia, Calabria y Cerdeña en el sur, y Piamonte, Toscana y las Marcas en el centro-norte. Entre los ejemplos más conocidos están Rivello, un pueblo en la ladera de una colina rodeada de montañas con fachadas blancas y tejados de terracota, y varias localidades cercanas al Lago de Garda con vistas directas al agua y paisajes alpinos.
Mussomeli y Sambuca di Sicilia son los casos más avanzados: más de 125 y 100 viviendas vendidas respectivamente, con una presencia muy significativa de compradores extranjeros — alemanes, británicos, americanos y cada vez más españoles y latinoamericanos.
Lo que cuesta de verdad
El euro simbólico es la parte más llamativa — y la menos importante del coste total.
Lo que los ayuntamientos exigen a cambio es un compromiso serio con la rehabilitación:
En el plazo de los primeros seis meses: presentar un proyecto de restauración aprobado por el ayuntamiento.
En el primer año: iniciar las obras de rehabilitación.
En los tres primeros años: concluir completamente la reforma.
Antes de firmar: contratar una póliza bancaria o de seguro de entre 1.000 y 5.000 euros como garantía de que las obras se llevarán a cabo. Si no se cumplen los plazos, pueden aplicarse multas.
En cuanto al coste real de la reforma: la estimación habitual ronda los 20.000 euros para una propiedad básica. En la práctica puede ser significativamente más, especialmente en pueblos de difícil acceso donde la mano de obra y los materiales tienen un sobrecoste importante.
A eso hay que sumar los gastos legales y administrativos de la compra, los posibles honorarios de arquitecto para el proyecto de restauración y los impuestos locales sobre la propiedad una vez rehabilitada.
Para quién tiene sentido
El programa no está pensado para todo el mundo. Los propios ayuntamientos lo tienen claro: buscan familias, pequeños inversores o extranjeros con recursos reales para llevar a cabo la reforma, no compradores que paguen el euro y dejen la casa como estaba.
Los perfiles que más han aprovechado el programa son familias extranjeras que quieren una segunda residencia o una base permanente en Italia con un presupuesto limitado, pequeños emprendedores del turismo rural que convierten las propiedades en alojamientos o bed & breakfasts, y personas que se han jubilado anticipadamente y quieren vivir en Italia con costes bajos.
Para quien quiere trabajar en Italia y ve esta oportunidad como forma de establecerse, conviene saber que vivir en un pueblo de montaña sin coche propio y con servicios limitados requiere planificación. Y que trabajar en Italia requiere acreditar el italiano — el B2 de italiano es el nivel mínimo para la mayoría de puestos. En trabajarporelmundo.org tienes la guía completa para trabajar en Italia con visados, sectores con más demanda y condiciones actualizadas.
Los beneficios reales
Más allá del precio simbólico, el programa tiene ventajas concretas para quien cumple los requisitos:
Una propiedad en un entorno histórico y natural excepcional, a un precio que en ninguna otra circunstancia sería accesible. La posibilidad de convertirla en residencia principal, alojamiento turístico o negocio local con el respaldo del ayuntamiento. Y en algunos casos, acceso a subvenciones adicionales de la administración regional o de fondos europeos para la rehabilitación de inmuebles históricos.
Para las comunidades, el resultado cuando funciona es visible: Mussomeli y Sambuca di Sicilia han visto renacer su centro histórico con comercios, cafés y actividad que llevaban décadas sin existir.
Cómo informarse
No hay un portal único centralizado para todos los 77 municipios. Cada ayuntamiento gestiona su propio programa con sus propias condiciones, plazos y lista de propiedades disponibles.
El punto de partida más fiable es el portal borghi.cultura.gov.it del Ministerio de Cultura italiano, que desde 2026 recoge como casos de referencia las experiencias de residencialidad activa en el marco del programa PNRR Cultura — incluyendo muchos de los municipios con casas a 1 euro. También es útil buscar directamente cada municipio que te interese para contactar con su ayuntamiento.
Si te interesa el modelo de vivir en un entorno excepcional sin pagar alquiler, aunque con menos compromiso a largo plazo, en trabajarporelmundo.org tienes la guía de house sitting en España como alternativa más flexible. Y si el destino te atrae pero quieres explorar primero cómo es la vida en Italia, el artículo sobre la isla griega de Anticitera que paga 500 euros al mes por vivir en ella puede darte otra perspectiva sobre este tipo de iniciativas de repoblación.
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas nada. También puedes suscribirte a nuestra newsletter para recibir las próximas novedades directamente en tu correo.
