Japón tiene más de 9 millones de casas vacías: por qué ocurre y cómo algunos extranjeros ya las están comprando

Imagina poder comprarte una casa en Japón por menos de lo que cuesta un coche de segunda mano. No, no hemos tomado nada raro: es la consecuencia real de un fenómeno que lleva décadas gestándose en el país asiático y que hoy afecta a millones de viviendas abandonadas. A estas casas se las conoce como “akiya”, y su número no deja de crecer. ¿Por qué ocurre esto? ¿Qué están haciendo las autoridades? ¿Y por qué hay cada vez más extranjeros interesados en comprarlas?

En este artículo te contamos qué está pasando con las casas vacías en Japón, qué oportunidades pueden surgir y qué papel juega la demografía, la cultura y la economía en esta peculiar situación.

¿Qué es una akiya?

En japonés, akiya (空き家) significa literalmente “casa vacía”. Se refiere a propiedades deshabitadas durante largos periodos de tiempo, muchas de ellas completamente abandonadas. El Gobierno de Japón estima que ya hay más de 9 millones de viviendas en esta situación, el 13,8% de todo el parque inmobiliario del país.

Esto no es nuevo, pero el ritmo al que aumentan sí es alarmante: en solo cinco años, entre 2018 y 2023, el número de akiyas creció en más de 500.000 unidades. En algunas regiones como Wakayama o Tokushima, una de cada cinco viviendas está vacía.

¿Por qué hay tantas casas vacías en Japón?

El fenómeno tiene varias causas entrelazadas:

1. Crisis demográfica

Japón lleva años perdiendo población. Su tasa de natalidad es de las más bajas del mundo, y su población envejece rápidamente. Muchas casas quedan vacías cuando sus propietarios fallecen o se mudan a residencias. En algunos casos, no hay herederos o los descendientes rechazan la propiedad por el coste que supone mantenerla o reformarla.

2. Cultura de la vivienda nueva

A diferencia de otros países donde comprar una casa de segunda mano es habitual, en Japón se valora más lo nuevo. Muchas personas prefieren construcciones recientes a casas antiguas, aunque estén en buen estado. Y si una vivienda fue construida antes de las normas sísmicas de 1981, puede considerarse insegura o difícil de asegurar.

3. Costes ocultos y problemas legales

Demoler o reformar una vivienda antigua en Japón puede ser muy caro. Además, los herederos deben hacer frente a impuestos por los terrenos, y a veces es complicado ponerse de acuerdo si hay varios propietarios. Resultado: muchas casas se dejan tal cual están, se deterioran y se convierten en un problema.

4. Despoblación rural

Muchas akiyas están en pueblos pequeños o en suburbios lejanos. Son zonas donde cada vez vive menos gente y donde es difícil atraer nuevos habitantes. Las casas abandonadas ahuyentan a posibles compradores o inversores, generando un círculo vicioso de abandono.

¿Qué están haciendo las autoridades?

El Gobierno japonés ha lanzado varias iniciativas para revertir la tendencia. Una de las más conocidas son los “Akiya Banks”, webs donde se listan casas vacías a precios muy bajos para atraer a posibles compradores. Algunas municipalidades incluso ofrecen subvenciones para reformarlas o vivir en ellas, especialmente si se trata de atraer familias jóvenes o teletrabajadores.

También se han creado nuevos impuestos para propietarios que no cuidan sus casas o no toman medidas para mantenerlas.

Extranjeros comprando casas en Japón: ¿es posible?

Sí, y cada vez más. Ante los precios increíblemente bajos —algunas akiyas se han vendido por menos de 25.000 €—, muchos extranjeros están aprovechando la oportunidad. Algunos compran para tener una segunda residencia, otros las transforman en alojamientos turísticos, y también hay quienes simplemente buscan un proyecto vital distinto en Japón.

Empresas privadas como Akiya & Inaka se han especializado en facilitar este proceso, ayudando a extranjeros a encontrar propiedades, gestionar la compra y las reformas. Eso sí, comprar una akiya no es lo mismo que mudarse legalmente a Japón, ya que la adquisición de vivienda no garantiza visado. Pero puede ser un primer paso interesante para quienes ya viven en el país o desean establecerse a largo plazo.

¿Una oportunidad para nómadas digitales?

Aunque muchas de estas viviendas están lejos de las grandes ciudades, hay iniciativas para revitalizar pueblos rurales (como pasa en España) atrayendo a trabajadores remotos, nómadas digitales, artistas o personas que buscan un estilo de vida más tranquilo. Si estás en busca de experiencias diferentes y te interesa la cultura japonesa, adquirir una akiya podría ser más que una inversión: una aventura.

Eso sí, hay que ir con los pies en la tierra: muchas de estas casas requieren reformas importantes, pueden tener problemas legales y su ubicación no siempre es ideal si buscas conexiones o servicios modernos.

¿Dónde encontrar más información?

Si te interesa este tema, te recomendamos visitar:

  • Los portales oficiales de Akiya Banks por prefectura (buscando “akiya bank + nombre del lugar” en inglés o japonés).
  • Empresas como Akiya & Inaka que ofrecen servicios para extranjeros.
  • Grupos y canales de YouTube que documentan la experiencia de vivir en una akiya.

Japón tiene un problema estructural de vivienda vacía, pero también puede ser una oportunidad para quien sepa verla. Las casas akiya no solo son un reflejo de los grandes cambios demográficos del país, sino también una puerta de entrada para quienes sueñan con vivir en Japón sin gastar una fortuna.

¿Te gustaría vivir en una aldea japonesa por el precio de una furgoneta? Quizás ya no sea tan imposible.

Si estás interesado en este tipo de oportunidades, puedes suscribirte a nuestra newsletter para recibir las próximas novedades directamente en tu correo.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Newsletter

Ofertas de trabajo, becas, empleo remoto e idiomas cada semana. Suscríbete gratis y llévate una guía exclusiva.

Sin spam. Al suscribirte aceptas nuestra política de privacidad.