Vivir en Roma no es barato. Un apartamento decente en el centro puede costar entre 1.200 y 2.000 euros al mes, y eso cuando lo encuentras. La ciudad tiene una demanda de vivienda enorme y una oferta que no da abasto, especialmente en los barrios más interesantes: Trastevere, Prati, Testaccio, Pigneto, Ostiense.
Y sin embargo, hay una forma de alojarte en Roma durante semanas o meses sin asumir ese coste. Se llama house sitting, y funciona así: los propietarios de una vivienda se van fuera y necesitan a alguien de confianza que cuide de su casa y de sus mascotas mientras están ausentes. A cambio, el alojamiento es completamente gratuito. Sin alquiler, sin fianza, sin letra pequeña.
Imagínate vivir en un piso en Trastevere, en un apartamento con terraza en el Gianicolo o en una casa tranquila en los alrededores de la ciudad, con una gata que te espera en el sofá cuando terminas de trabajar. Eso es exactamente lo que ofrecen las casas disponibles ahora mismo en Roma.
Qué es el house sitting y cómo funciona en Roma
El house sitting es un acuerdo entre particulares: tú te alojas en una casa sin pagar alquiler a cambio de cuidarla mientras sus dueños están fuera. Lo más habitual es que haya mascotas: perros, gatos o ambos. Las tareas son sencillas: darles de comer, pasearlos si hace falta, mantener la casa en orden y estar disponible si surge cualquier imprevisto.
En Roma los propietarios que publican este tipo de oportunidades suelen ser extranjeros afincados en la ciudad, italianos que trabajan fuera, expats angloparlantes, que viajan por trabajo o por vacaciones y que no quieren dejar su casa vacía ni a sus animales solos. Buscan a alguien responsable, no a un cuidador profesional.
Las estancias van desde unos pocos días hasta varios meses. Hay oportunidades durante todo el año, aunque hay más movimiento en verano y en Navidad, cuando los propietarios aprovechan para viajar.
Cómo acceder a las casas disponibles en Roma
Las oportunidades se publican en plataformas especializadas que conectan a propietarios y cuidadores. Para acceder al listado completo necesitas una membresía anual:
- Plan Estándar: alrededor de 149 € al año
- Plan Premium: alrededor de 239 € al año
Puede parecer un gasto al principio, pero piénsalo así: con una sola semana de alojamiento ahorrado en Roma, la membresía está más que cubierta. Y da acceso a casas en todo el mundo, no solo en Italia.
Para que te elijan, el perfil lo es todo. Foto clara, descripción personal honesta, experiencia con mascotas bien explicada y, si tienes referencias de estancias anteriores, inclúyelas. Aquí tienes una guía completa para empezar a hacer house sitting con todos los detalles.
Qué tareas implica cuidar una casa en Roma
Depende de cada caso, pero en general es esto:
- Dar de comer a perros o gatos y atender sus rutinas.
- Pasear al perro si lo hay.
- Mantener la casa limpia y ordenada.
- Regar las plantas si las hay.
- Recoger el correo y asegurarse de que todo esté en orden.
En muchos casos los propietarios te dejan usar todas las comodidades de la casa: cocina equipada, wifi, terraza, a veces incluso bicicleta. Es un intercambio real, no una relación laboral.
¿Quién puede cuidar casas en Roma?
Prácticamente cualquier persona, aunque hay que tener en cuenta el tema del visado si vienes de fuera de la Unión Europea.
- Si tienes pasaporte español o europeo, puedes hacer house sitting en Italia sin ningún trámite adicional.
- Si vienes de América Latina con acuerdo de exención de visado con la UE, puedes estar hasta 90 días como turista sin problema. El house sitting no es una relación laboral remunerada, así que encaja dentro de ese margen.
- Si necesitas visado para entrar a Italia, consúltalo con antelación en el consulado correspondiente.
Para estancias superiores a 90 días habría que valorar otras opciones de residencia o visado de larga duración.
Ventajas y desventajas de cuidar casas en Roma
- Alojamiento gratuito en una de las ciudades más caras y deseadas de Europa.
- Vivir Roma como un residente, no como turista: barrios reales, rutinas reales, otra forma de ver la ciudad.
- Ideal para nómadas digitales: buena conectividad, cafés con wifi y una ciudad que da mucho de sí más allá del trabajo.
- Muchas oportunidades con gatos: más flexibilidad horaria que con perros, compatible con quien trabaja en remoto.
- Sin barrera de idioma grave: en los barrios con presencia expat el inglés funciona bien.
- Posibilidad de encadenar estancias con otras ciudades italianas o europeas.
- La oferta no es tan amplia como en otras ciudades: hay que estar atento y postularse con antelación.
- Los veranos en Roma son muy calurosos: temperaturas que superan los 35°C durante semanas.
- Moverse por la ciudad puede ser caótico: el tráfico y el transporte público tienen sus particularidades.
- El coste de vida fuera del alojamiento no es bajo: comer y moverse en el centro tiene su precio.
- Sin referencias previas, competir con perfiles más consolidados puede ser difícil.
Preguntas frecuentes sobre cuidar casas en Roma
No es imprescindible. La mayoría de los propietarios que publican oportunidades en Roma se comunican en inglés. Saber algunas frases básicas en italiano ayuda en el día a día, pero no es un requisito.
Sí. Muchos propietarios prefieren parejas porque dan más seguridad. Indícalo claramente en tu perfil y menciónalo al postularte.
No. El intercambio es alojamiento gratuito a cambio de cuidar la vivienda y las mascotas. No hay dinero de por medio en ninguna dirección.
Sí, y es una opción muy interesante. Roma como base, y desde ahí explorar otras ciudades o regiones entre estancia y estancia. Mucha gente lo hace combinando Roma con Florencia, Nápoles o la Toscana.
Accedes a la plataforma, creas tu perfil, añades foto, descripción y referencias si las tienes, y empiezas a postularte a las casas que te interesen.
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