Trabajar en la Antártida no es una fantasía reservada a científicos, militares o perfiles imposibles. Cada año, el British Antarctic Survey (BAS) abre procesos de selección para cubrir diferentes puestos en sus estaciones de investigación.
Son empleos reales, con contrato, salario y condiciones claras. Y, en muchos casos, están dirigidos a personas con oficios técnicos o experiencia práctica, no necesariamente con un perfil académico.
Qué es el British Antarctic Survey
El British Antarctic Survey es uno de los organismos más importantes del mundo en investigación polar. Fue quien descubrió el agujero de la capa de ozono en 1985 y hoy sigue estudiando cómo el calentamiento global está afectando a las regiones heladas del planeta.
Para que su trabajo científico sea posible, las bases antárticas funcionan como pequeñas comunidades autosuficientes. Y eso implica una necesidad constante de personal que mantenga todo en marcha.
Como explican desde el propio BAS, en sus estaciones trabajan personas corrientes haciendo trabajos corrientes… solo que en uno de los lugares más remotos del mundo.
Qué tipos de empleo ofrece BAS en la Antártida
Las vacantes que se publican no se limitan a la investigación. De hecho, muchas de las posiciones más demandadas son técnicas u operativas.
Algunos de los perfiles que se repiten en cada convocatoria son:
- Carpinteros y personal de mantenimiento
- Fontaneros y mecánicos
- Ingenieros y técnicos energéticos
- Cocineros y personal de cocina
- Operadores de maquinaria y plantas
- Técnicos en comunicaciones y radio
- Buceadores y personal marítimo
- Observadores meteorológicos
- Personal de apoyo logístico
En muchos casos, la experiencia práctica pesa más que los títulos.
Cómo es vivir y trabajar en una base antártica
Las estaciones del BAS son comunidades pequeñas y muy cohesionadas. En verano pueden convivir hasta un centenar de personas, mientras que en invierno el número se reduce drásticamente.
Los contratos suelen implicar:
- Jornadas largas y trabajo en equipo constante
- Aislamiento prolongado
- Condiciones climáticas extremas
- Convivencia estrecha con el resto del personal
A cambio, quienes han pasado por allí coinciden en lo mismo: es una experiencia que marca para siempre.
Desde carpinteros que regresan temporada tras temporada hasta responsables de estación que comenzaron en puestos técnicos básicos, el BAS destaca que no es un entorno elitista, sino exigente.
Duración de los contratos y condiciones económicas
Los contratos ofrecidos por el British Antarctic Survey suelen tener una duración flexible de entre seis y dieciocho meses, con incorporaciones escalonadas entre mayo y septiembre, según el puesto.
En cuanto a las condiciones:
- Salarios a partir de unas £30.000 anuales, que aumentan según el cargo y la responsabilidad
- Sin gastos de manutención durante la estancia
- Alojamiento, comida y viajes incluidos
- Ropa técnica, herramientas y formación proporcionadas por la organización
El ahorro económico es uno de los atractivos reales del puesto, ya que durante meses no hay prácticamente gastos personales.
Requisitos para optar a un empleo en la Antártida
Cada vacante tiene sus propios requisitos, pero hay algunos puntos comunes:
- Buen estado de salud física y mental
- Capacidad para trabajar en equipo
- Nivel funcional de inglés [aquí tienes una completa guía para aprender inglés desde casa]
- Experiencia previa en el puesto solicitado
- Disponibilidad para largos periodos fuera de casa
El proceso de selección puede ser largo y exigente, con pruebas médicas y psicológicas incluidas.
Cómo solicitar un empleo con el British Antarctic Survey
Las ofertas se publican directamente en la web oficial del BAS y se van actualizando a lo largo del año. No todas las vacantes se abren al mismo tiempo, por lo que conviene revisar con frecuencia o activar alertas.
Los candidatos deben consultar siempre la convocatoria específica para conocer fechas de cierre, duración del contrato y condiciones exactas.
¿Es un trabajo para todo el mundo?
No. Y el propio BAS lo deja claro.
Trabajar en la Antártida exige resistencia, adaptación y una buena dosis de humildad. Pero también demuestra algo importante: no hace falta ser científico ni tener una carrera brillante para trabajar en uno de los lugares más extremos del planeta.
Para quien busca un cambio radical, una experiencia profesional distinta o simplemente probarse a sí mismo, pocas oportunidades son tan reales —y tan poco conocidas— como esta.
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me interesa mucho el puesto de cocina espero su respuesta