Esto es lo que pasa si te vas a trabajar al extranjero sin el seguro correcto

Cuando por fin consigues el trabajo en el extranjero, el visado, el billete y el apartamento, hay una cosa que casi todo el mundo deja para el último momento. O directamente se olvida.

El seguro.

No porque no sepas que existe. Sino porque llevas semanas pensando en el contrato, en dónde vas a vivir, en cómo va a reaccionar tu familia. El seguro parece un trámite menor. Un papel más.

Y luego pasa lo que pasa. Una caída esquiando en Austria. Una apendicitis en Japón. Un robo en el aeropuerto de Bangkok. Y de repente ese «trámite menor» se convierte en la diferencia entre resolverlo en una llamada o volver a casa endeudado.

Esta guía es para que no te pase eso.

Seguro de viaje o seguro médico internacional: no es lo mismo y confundirlos sale caro

Antes de contratar nada hay que tener claro qué tipo de cobertura necesitas. Y aquí es donde la mayoría se equivoca.

Seguro de viaje. Cubre desplazamientos de hasta 90 días: gastos médicos, repatriación, pérdida de equipaje, cancelación de vuelos, responsabilidad civil. Es la opción correcta si te vas una temporada, haces una estancia de trabajo corta, participas en un programa de Working Holiday o viajas por trabajo con frecuencia.

Seguro médico internacional. Para quien se instala fuera de forma prolongada: expatriados, trabajadores desplazados, nómadas digitales con residencia en otro país. Cubre tratamientos, consultas, hospitalización y seguimiento médico durante meses o años. No incluye las coberturas típicas del seguro de viaje, pero protege tu salud de forma mucho más completa a largo plazo.

El error clásico: irse seis meses a trabajar a Alemania con un seguro de viaje contratado para 30 días. Los otros cinco meses, descubierto. O contratar un seguro médico internacional para un viaje de tres semanas y pagar el doble de lo necesario.

Las coberturas que no son negociables si trabajas fuera

Cuando el objetivo es trabajar en otro país, hay cosas que no puedes dejar al azar:

Gastos médicos con cobertura alta. Una noche de hospitalización en Estados Unidos puede costar más de 10.000 euros. En Japón o Australia los precios son parecidos. El mínimo recomendable para destinos fuera de Europa es de 150.000 euros. Para EE.UU. y Canadá, busca coberturas de al menos 500.000 euros.

Repatriación incluida. Si sufres un accidente grave, trasladarte de vuelta a España puede costar más de 30.000 euros. Es la cobertura que nadie piensa que va a usar y que resulta ser la más importante cuando pasa algo de verdad.

Asistencia 24 horas en español. Cuando tienes una urgencia en otro país a las tres de la mañana, en un idioma que no controlas, necesitas una línea que coja el teléfono y te ayude. No un contestador automático.

Cobertura desde el primer día. Algunos seguros tienen periodos de carencia antes de que ciertas coberturas entren en vigor. Para trabajo en el extranjero, necesitas protección desde el momento en que subes al avión.

Sin franquicias. Una franquicia es el dinero que pagas tú antes de que el seguro empiece a actuar. En países con sanidad cara, que te toque poner 500 euros de tu bolsillo antes de que el seguro cubra el resto es un problema real.

Si te vas menos de 90 días

Para estancias de trabajo temporales, contratos de temporada, prácticas internacionales o viajes largos que combinan trabajo y turismo, el seguro de viaje es el formato más eficiente.

Si buscas un seguro de viaje para trabajar en el extranjero, Imaway funciona bien para este perfil. Tiene tres modalidades (Classic, Plus y Premium) con cobertura médica de hasta 6.000.000 de euros en el plan Premium fuera de Europa, sin franquicias y con asistencia las 24 horas los 365 días del año. Se contrata en menos de dos minutos de forma online y la póliza llega al instante por email. Cubre destinos en todo el mundo, incluyendo EE.UU. y Canadá.

Si has pagado vuelos o alojamiento por adelantado, también tienen modalidad con anulación de viaje, por si los planes cambian antes de salir.

Visados que exigen seguro

Aquí hay algo que mucha gente descubre demasiado tarde: varios de los visados más solicitados para trabajar o vivir en el extranjero exigen acreditar un seguro médico en la propia solicitud. Sin él, el trámite no avanza.

La visa de nómada digital de Taiwán exige seguro médico válido durante toda la estancia. La visa de nómada digital de Corea del Sur también lo pide como documento obligatorio. La Working Holiday Visa de Noruega requiere cobertura mínima de 30.000 euros para hospitalización y repatriación. La visa de Dubai de 5 años exige seguro médico activo. Y la visa de nómada digital de España contempla el seguro como requisito para la solicitud.

Contratarlo con tiempo es lo que evita que se convierta en el último cuello de botella cuando ya tienes todo lo demás listo.

Qué no cubre ningún seguro de viaje

Los seguros de viaje no cubren enfermedades que ya tenías antes de contratar la póliza. Tampoco cubren deportes de riesgo salvo que contrates una cobertura específica para ello. Y en algunos productos, el trabajo autónomo con clientes en el propio país de destino puede quedar excluido.

Lee siempre las condiciones generales antes de firmar, especialmente la sección de exclusiones. Es la parte aburrida, pero es la que importa cuando tienes que llamar.

Si tienes dudas sobre qué tipo de cobertura necesitas según tu destino y cuánto tiempo vas a estar fuera, en imaway.es puedes calcular el precio en menos de un minuto sin ningún compromiso.

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