Compartir
Como la asistencia virtual cambió mi vida

Mi nombre es Marta Heredia y tengo 35 años. Vivo a caballo entre España y Kenia (enseguida te contaré por qué) y soy la fundadora de Pasaporte Solidario, un blog sobre turismo responsable, viajes solidarios y voluntariado.

Pero hoy no vengo a hablarte de esto. Hoy estoy aquí para contarte cómo pasé de tener una vida “convencional”, con un trabajo de educadora social que me gustaba pero que limitaba mucho mi vida, a convertirme en emprendedora y a vivir y trabajar de forma flexible y deslocalizada.

En todo este proceso la Asistencia Virtual ha tenido un papel protagonista y, gracias a esta nueva profesión emergente, he podido reinventarme y vivir la vida que realmente quiero vivir.

Lo mejor de todo es que sigo en constante proceso de crecimiento y cambio, pero no voy a adelantarme. Mejor empezar por el principio…

Mi primera vida, y cómo me convertí en emprendedora

Jamás imaginé cómo aquel voluntariado en Kenia me iba a cambiar la vida. Primero, tres semanas. Al cabo de unos pocos meses, un año instalada en aquella isla en el Índico.

Casi 12 meses conviviendo, amando, aprendiendo, riendo, creciendo, descubriendo, llorando, trabajando, entregándome, soñando…

En resumidas cuentas, un año transformándome. Un año que cambió mi vida.

Antes de eso, tenía una vida estable y “muy deseable” en Barcelona (España). Trabajaba de lo que me gustaba y para lo que había estudiado; ganaba un muy buen sueldo que me permitía ser independiente; viajaba siempre que podía; y me sentía bastante feliz.

Pero después de aquel año de voluntariado en Kenia, nada volvió a ser lo mismo. Aquella Marta con miedo a salir del caparazón y a caminar fuera de su zona de confort, dejó paso a una mujer dispuesta a comerse el mundo y a no conformarse con algo que simplemente la satisfacía pero que no le daba alas para volar. Quería más.

Mi nueva “yo” me pedía a gritos sentirse viva, vibrar con cada nuevo paso. Quería atreverme, saltar al vacío, gritar a los cuatro vientos, sentir el vértigo, emocionarme… ¡Renacer!

En la búsqueda de ese nuevo camino, dediqué muchas horas a bucear en Internet en busca de algo que me abriera la puerta a esa nueva vida que quería vivir. Una vida sin ataduras, deslocalizada, libre, y que me permitiera dar lo mejor de mí al mundo.

Quizás esto resuene en ti. Quizás tú estés en ese mismo punto ahora.

Y para eso no hace falta que hayas estado en África, ni que hayas hecho un voluntariado, ni siquiera que dejar tu trabajo actual sea tu mayor prioridad ahora mismo.

Sólo hace falta que lo desees con todas tus fuerzas. Como yo deseaba entonces dar un nuevo rumbo a mi vida y tomar las riendas de mi existencia.

Fue así como me convertí en emprendedora digital y como nació Pasaporte Solidario, a través del cual ayudo a otras personas a vivir un voluntariado consciente y desde donde organizo viajes solidarios y de turismo responsable a Kenia.

trabajo asistente virtual kenia

Aquella aventura despegó y sigue funcionando, pero faltaba algo para sentirme realizada y para poder trabajar online de la forma que yo realmente quería.

Y fue así cómo, buscando eso que echaba de menos, di con la Asistencia Virtual.

Quería trabajar de forma deslocalizada.

Quería libertad financiera y flexibilidad de horarios.

Pero también quería formar parte de algo y compartir mi camino de reinvención con otras personas con los mismos valores que yo.

Quería salir de la soledad de mi proyecto y formar parte de algo más.

Cómo la Asistencia Virtual llegó a mi vida para quedarse

La palabra que, sin saberlo, rondaba mi mente, era “equipo”.

Un día, haciendo scroll en Facebook, me topé con una publicación de Colaboración Knowmada que llamó mi atención.

Hacía tiempo que seguía a Mamen y a Esther, tanto desde que habían empezado a andar juntas como desde antes de hacerlo.

En aquella publicación hablaban de todo aquello que se removía dentro de mí y que yo no era capaz de definir: equipo, colaboración, trabajo en remoto…, pero también auoconocimiento y autocuidado.

Todo aquello resonaba muy fuerte en mí.

Era lo que estaba buscando y lo que necesitaba para complementar mi trabajo en solitario en mi propio negocio digital.

Después de un par de conversaciones con Mamen, y hecha un manojo de nervios ante aquella nueva etapa, entré en la Escuela de Asistencia Virtual de Colaboración Knowmada con una beca. Esto significaba que también pasaba a formar parte del equipo de CK dando apoyo en algunas áreas del negocio.

Desde entonces, mi vida profesional se revolucionó por completo.

Mi reinvención profesional gracias a la Asistencia Virtual

Si miro hacia atrás parece que haya pasado mucho tiempo. Y es que, en realidad, han pasado tantísimas cosas… Pero lo cierto es que todo lo que te he contado sucedió hace menos de un año, en julio de 2018.

Parece mentira que en tan poco tiempo mi vida profesional (y, por tanto, personal) haya cambiado tanto.

Toda la formación y la experiencia que fui adquiriendo en la Escuela y junto al resto del equipo me dieron la seguridad y la confianza necesarias para empezar a presentarme a procesos de selección y conseguir mis primeros clientes.

Y fue así, como terminé el año 2018 trabajando como asistente en dos proyectos con los que conectaba muchísimo y que ya seguía antes de emprender mi andadura en la Asistencia Virtual.

Desde entonces han pasado muchas cosas: muchos procesos de selección, algunas decepciones, nuevos clientes, nuevos retos, colaboraciones y proyectos… Pero, sobre todo, muchos aprendizajes y un grandísimo crecimiento personal y profesional.

No ha sido un proceso fácil. Como en todo camino, ha habido baches y obstáculos que superar. Pero… ¿cuándo no los hay?

El quid de la cuestión, en mi opinión, es que la mayoría de esos bloqueos, miedos e inseguridades estaban (y están) dentro de mí. Por lo tanto, sólo depende de mí desbloquearme y saltar los socavones del camino.

Así que esto es lo que me repito a mí misma siempre que mi impostora hace acto de presencia para boicotearme: “yo tengo el poder de romper esos bloqueos y de vencer esas inseguridades. No dependo de nadie más que de mí misma”.

¿No te parece algo maravilloso ser la dueña de tu propio proceso?

Además, en Colaboración Knowmada he encontrado el acompañamiento perfecto para todo este proceso de reinvención: con una especial atención en el autoconocimiento y en el autocuidado, con un absoluto respeto a los ritmos y tiempos de cada una, me he sentido parte de una familia desde el primer momento. Y esto, el poder de la comunidad y el espacio para el desarrollo personal, han sido claves para llegar hasta aquí.

Escuela de Asistente Virtual

Mi nueva vida como Asistente Virtual en continuo crecimiento.

La Asistencia virtual se ha convertido en el complemento perfecto para el trabajo en mi proyecto. Es un camino paralelo ideal que me permite seguir creciendo, aprendiendo y trabajar en equipo.

Actualmente, estoy en proceso de revisión y restructuración de mi faceta de asistente.

Trabajo con dos clientes y le dedico a la Asistencia alrededor de 10 horas a la semana. Mi objetivo es encontrar un nuevo cliente para doblar esas horas de trabajo y que la Asistencia Virtual suponga aproximadamente una media jornada laboral.

Esta revisión no está afectando sólo al número de clientes y de horas, también tiene mucho que ver con las tareas que quiero desarrollar. Y detrás de esto hay un proceso de autoconocimiento muy importante:

Aquellas tareas que más me gustaban inicialmente (gestión de redes sociales, atención al cliente…), han pasado a motivarme menos y he descubierto que cada día me gusta más el trabajo menos visible y en la trastienda de los negocios digitales.

Lo bonito de todo este proceso es que es eso, un proceso. Y esto lleva de la mano la posibilidad de cambiar, avanzar, retroceder… En definitiva, de estar en constante transformación y crecimiento. Y hay muy pocas profesiones que te permitan este dinamismo y a la vez que pones en la balanza lo personal y lo profesional.

Volvería a elegir la Asistencia Virtual una y mil veces

Esta profesión llegó a mi vida para quedarse. Y, en caso de no haberlo hecho, estoy segura de que hubiera salido a buscarla y la hubiera agarrado fuerte.

Sin ninguna duda, me volvería a convertir en asistente virtual y volvería a emprender este maravilloso camino una y mil veces.

Y es que ahora, gracias a la Asistencia Virtual, puedo vivir a caballo entre Kenia y España.

Puedo trabajar desde donde quiera y organizar mis horas de trabajo con mucha flexibilidad.

Puedo generar ingresos de forma deslocalizada, colaborando con proyectos en los que creo y contribuyendo a cambiar vidas (igual que un día cambió la mía).

Por eso, porque la Asistencia Virtual me ha cambiado la vida, sé que puede cambiar muchas otras.

De la misma forma que a mí me dio la oportunidad de reinventarme profesionalmente y de vivir una vida más libre, no me cansaré de gritar a los cuatro vientos que tú también puedes dar ese nuevo rumbo a tu vida.

Sé perfectamente el vértigo que da tomar una decisión así. El miedo a lo desconocido y a salir de nuestra zona de confort a veces es demasiado poderoso. Pero también sé que todos nuestros sueños y que la vida que deseamos están detrás de todos esos miedos.

No hay un lugar mejor para reinventarte que Colaboración Knowmada ni una profesión con más proyección de futuro que la Asistencia Virtual.

Así que si llevas tiempo queriendo tomar las riendas y resuena en ti todo esto que te he contado, te invito a atreverte y a apostar por ti. No tienes nada que perder, pero sí muchísimo que ganar.

2 COMENTARIOS

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.